
Quizas el titular este bien escrito, pero para gusto... los colores y les explico...
No quiero caer en la vanalidad de dar el titular como casi toda la prensa de Manzanares Indulta.
Es una mezcla de Toro-Torero lo que hace que esta fiesta siga siendo viva.
Por ello en primer lugar mi felicitacion a la ganaderia Nuñez del Cuvillo y ahora les cuento:
Se trataba, sin duda, de un momento histórico; una fecha para enmarcar, de esas que se recuerdan siempre y sirven para decir aquello de 'yo estaba allí'. Ha sido el triunfo de la fiesta; el triunfo del toro, la grandeza del toreo, expuesto y venerado en el altar del arte supremo.
Y Manzanares ha culminado después otra grandiosa faena ante el sexto de la tarde y ha salido en volandas por la Puerta del Príncipe. El acabose; lo nunca visto en esta plaza.
Arrojado es su nombre, pesó 500 kilos, y nació en abril del año 2007. Un toro correcto de presentación, bonito de hechuras y cómodo de pitones. Salió con pies de los chiqueros, y Manzanares solo pudo lucirse en una verónica. Acudió con alegría al caballo en dos ocasiones y recibió poco castigo, como corresponde a los toros de hoy, pero hizo bien la suerte el picador Chocolate. Galopó con brío en banderillas y permitió el lucimiento de Curro Javier, que clavó dos magníficos pares, y Luis Blázquez, que fueron obligados a saludar. Y llegó la muleta de José María Manzanares, un torero elegante e inspirado, con empaque y embrujo en las muñecas, y va y se encuentra con un toro artista, suave como la seda, que embiste con cadencia, suavidad, con ritmo, alegría y suprema bondad. Y toro y torero se funden en una armonía de destellos artísticos. Los derechazos surgen lentísimos, largos, hondos, auténticamente majestuosos; y los de pecho se tornan en circulares, mientras la plaza estalla de vibración incontenible y los naturales, pocos, un prodigio de belleza. Y Arrojado que deslumbra por su forma de acudir al cite, siempre presto, siempre largo y con mayor entrega a medida que avanzaba la faena.
Por esos méritos ha entrado en la historia, después de Laborioso, un novillo de Albaserrada, que fue indultado en esta misma plaza el 12 de octubre de 1965, por Rafael Astola.