miércoles, 15 de mayo de 2019

Corazón partio

La persiana a media altura donde entra la claridad y sombra en la habitación. Dejó caer la tarde pesada que busca el verano en horas de sosiego. El silencio se hace dueño del momento Y todo hace divagar en pensamientos.

Ya pasó el tiempo de pasión donde quedan en el recuerdo mil momentos guardados en un bolsillo, del que no quiero sacar, pues este sol desafía otra etapa que no da cabida a lo vivido. Es tiempo de glorias.

Pero me apetece recordarlas y no dejarlas para la proxima cuaresma, donde se exalte el brillo goteador de nuestras vivencias. Se que no es el tiempo, como tú me dijiste, y me enseñaste, pero me apetece pues no se sí en el próximo año podremos rebatirlas .

Han pasado 70 años para que la vida haga que te vea como los buenos toreros, con cadencia y armonía en tus días, ya que todo lo vivias muy deprisa. Que fortuna verte con el sabor añejo de la maestría, ahora te das tu tiempo y todos vemos la profundidad del buen corazon cristiano y cofrade que latia en la vieja barrica.

Quiero hablar de nuestros sentimientos, pero no es el tiempo o quizás sí. Quiero hablar de nuestra pasión o quizás no. Pero el tiempo juega en contra sin saber si se podrá patear una nueva cuaresma.

Quiero buscar el tiempo eufórico de comienzo de año a vista de los 40 dias ansiados...Pero estamos en verano. Grande descifrado de todos los detalles que hacías para engrandecer el patrimonio de un legado cofrade que te rodeaba. Como derrochabas ilusión y macerabas la esencia...Ahora en estos tiempo lo veo todo muy banal.

Te buscaré en estas noches donde la brisa hace impronta Andalusí, para hablar de otros temas, como a ti te gusta, y con tu sonrisa complice dejate llevar si te recuerdo lo que se ha empeñado esta vida en que no recuerdes... nuestra nostalgia cofrade, con vil añoranzas vividas, en un mismo candil. Tu déjate llevar y no me digas queda mucho para un nuevo año....Tu saborea tú toreo...que nosotros forjaremos la añoranza de lo vivido. No dejes para la proxima cuaresma en ilustrarme con detalle que siempre me sorprenden o dándome primicias de lo ocurrido en otras épocas.

Ahora con la cadencia del tiempo, torea la vida con garbo y nostalgia, como los sabios maestros.  Se que no es el tiempo....Pero apetece deleitarse con tú maestría.
Suerte la mía.