martes, 21 de julio de 2015

Atractivo e interesante retro



La vergüenza y la educación son indicadores manifiestos de la cultura que los hombres almacenan, del desarrollo de su inteligencia. Eso mismo es lo que está perdiendo la sociedad en este maldito siglo, que llaman el del avance y tecnológico. Quizás sea un reto volver a ser retro. Retro es el reto a conseguir. De donde nunca se debió desmarcar esta esencia que hoy vemos a cuenta gotas.
La pluralidad de pensamiento, desarrollados en los entramados de la razón, ha logrado el progreso del género humano y un significado de sociedad, situando al hombre como elemento esencial, olvidándose en ocasiones del principal vértice de la pirámide de la evolución. Respetar. Pido respeto para el toreo. Deberíamos distinguirnos de los animales, por las conductas civilizadas de nuestros actos, por intentar comprender que la felicidad de los demás no nos pertenece, ni podemos enjuiciarlas con nuestros pareceres divergentes. Muchos juegan a enjuiciar como si fuesen Dios. Y eso perdona que te diga es demagogia. Las consecuencias de esta posible coacción traumatizan los sentidos y alteran los sentimientos.

Carmen se llamaba mi abuela. Era devota incondicional. Hoy siento la necesidad de este recuerdo, de sus palabras, del tiempo que se apresura para atropellarme con una sonrisa y recordarme los valores retro, esos que ya muy poco se ve en esta "casta" de sociedad, llamada España. Porque no esta pasado, ni nunca pasará, el ser vintage en pensamientos, asentándose en una sociedad actual sin dejar de avanzar. Ese el reto. Volver a sentir el atributo de esos valores inculcados en el pasado siglo, por gente de bien. No lo puedo evitar cuando pasa esta fecha del calendario, mediados de julio por su onomástica. Con ello despuntando pasar el ecuador de la temporada taurina con miles de festejos, ferias y eventos relacionados a nuestras antiguas tradiciones. El recuerdo de mis abuelos me araña el alma sin contemplaciones, me rasga recuerdos hasta dejar en carne viva como ellos respetaban la cultura y nuestros ritos. Es una trampa esto del tiempo; es un asalto que nos amputa la necesidad de permanecer en esos estratos que condensan la felicidad y  la vierte para ofrecérnosla en dosis escasas y pequeñas. 

Hoy el rio de la emociones me sigue devolviendo valores que incluso en el toreo, también va perdiendo,  y que se mantienen a través de una ganadería legendaria como son los Miura. Ganadería donde muy pocos toreros se acuartelan. Y sobrecoge un mano a mano con sabor añejo, me trasporta al tiempo de mis abuelos. Escribano y Rafaelillo en la Feria de Valencia el próximo 26 de Julio. Sin duda una fecha para recordar por avivar la colmena del aficionado, un poco seca de estas mieles. También es verdad que no se hizo la miel, para cualquier boca. Y si quieres sacar miel, sácala por San Miguel. Que hablando de San Miguel se puede verificar que Escribano será la novedad en ese cartel sorpresa día 26 en Sevilla. 

"Después de comer miel, nada sabe bien". "Besóme el colmenero y la miel me supo a beso" refranes y mas refranes... igualmente un poco perdidos en el tiempo. Así pues llega un mano a mano, muy importante, para saborearlo, desmenuzarlo y palparlo. Además se han citado la rivalidad fuera de la plaza con palabras : "Cruzaré la raya del compromiso. El tiene la baza de la novedad, pero yo la de la experiencia" decía Rafaelillo. Con la réplica de Escribano: "Pasare por encima suyo como sea, estas tardes hay que tomárselas así. Me comprometo a jugármela". Ya ven el toreo de antaño, como si fuese caviar. Uno Murciano y el otro Sevillano. Toreros de valor, entrega y arte. Que buscan la esencia de lo retro. Ese el reto.

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