viernes, 11 de septiembre de 2020

VI PREMIOS TAURINOS ONDA CAPITAL 95.1

 Al finalizar cada temporada desde hace 6 años algunos compañeros de la radio se reunen para otorgar lo mas destacado de la temporada taurina.

Es un clasico de la radio Onda Capital 95.1 fm Sevilla en empezar la temporada de radio entregando unos premios al sector del mundo taurino por lo  mas destacado en el trascurso del mismo.

Este año siendo muy diferente por el motivo de la crisis sanitaria COVID hace que en Sevilla "el templo del toreo" no haya abierto sus puerta, como consiguiente no ver toros en la Maestranza.

Esta temporada taurina esta llegando a su fin dejando multitud de sabores a los aficionados y dejando detalles grandes de toreria en las pocas plazas que hay toros.

Destacar el certamen de novilleros retransmitidos por la television Canal Sur, ardua labor de acercar los toros a miles de Andaluces que no podian salir de sus casas.

Esta casa tiene a bien premiar a dos grandes de esta temporada.

Juan Ortega por su toreria y la ganaderia Luis Algarra.

Enhorabuena a los premiados y esperando los aficionados volver a la normalidad en las plazas de toros. Mientras cada semana en el programa tradiciones Sevillanas te acercamos sonidos y tertulias con sabor taurino.



martes, 8 de septiembre de 2020

Nazarenos de pandemia

Una de las primeras imágenes que mantengo prendida en mi memoria, de la que soy consciente y puedo recordar con nitidez, son los nazarenos de San Bernardo discurriendo por la recoleta plaza de la Alianza.

 Como una metafora de la vida me situa mis recuerdos con esta imagen en este mes de Septiembre  donde comienzan los nuevos retos, temporadas, años y un sin fin de proyectos...y ahi estan los cofrades. Empezando su ciclo y como simil nazarenos del miercoles santo que se encuentran en mitad de la semana o de una pandemia que no saben como terminara. 

Pausadamente, sin las estridencias ni las prisas que marcan nuestro tiempo o esta crisis sanitaria, sin esa aceleración que nos impone los horarios estrictos hasta para llegar al templo, y que en demasiadas ocasiones convierten la estación de penitencia en una especie rally cofradiero, más preocupados por hacer prevalecer el estricto horario que nos hacen cumplir que por guardar la penitencia y la observancia de la intimidad que nos procura el antifaz, que de esto habría mucho que hablar y discutir. No hay nada más hermoso, de poder conseguirse, que rememorar en nuestro interior, poder aislarnos de las miserias y materialismos de la vida cotidiana y recapacitar sobre nuestras actitudes y aptitudes ante el compromiso —que no se nos olvide, que adquirimos voluntariamente— de seguir y cumplir los mandatos de Dios, que se hizo hombre en aquel Carpintero de Judea y que promulgó valores vitales que ignoramos porque nos vence la comodidad, y que murió por la Redención de nuestras culpas. 

El 22 de Septiembre empezamos una nueva temporada de radio en Onda Capital 95.1fm o radio online, cada martes de 15.00 a 16.00 horas tendremos tertulia de Tradiciones en un restaurante de la centrica calle San Fernando de Sevilla. Alli se hablará de Cofradias, flamenco y Tauromaquia. Nuestras Tradiciones nunca mejor dicho con estos ambitos y artistas estan haciendo el verdadero camino de una nazareno en su "estacion de penitencia" en esta crisis sanitaria o pandemia del Siglo XXI. Todos estos artistas parecen nazarenos de un miercoles santo "como los de San Bernardo" sin saber cuando la hermandad llegara a su templo. Todos somos nazarenos de esta pandemia pasando con lentitud ineludible, abstraídos en sus pensamientos, enclaustrados en el monasterio en el que convertimos nuestros hábitos penitenciales. 

 Nada parecía alterarles. Y por ello cada semana hablaremos con diferentes protagonistas para ver Su condición de penitentes de luz, les habilitaba para ir señalando el sendero por el que habría de pasar el Cristo que duerme pendido del árbol del sufrimiento, de la madera que santifica y sana, que abarca la dimensión humana hasta comprimirla en el bello sueño de Jesús. No había más precipitaciones que la de la luna por querer burlar las almenas de la Alcazaba y esparcir su argénteo resplandor por la blancura de la cal y proyectar en los muros de las viejas casas la silueta del Señor que vence a la muerte. En la lejanía, acunados por la brisa de las primeras horas de la noche, llegaban los sonidos de una marcha de cornetas y tambores, confundidos con el murmullo de un gentío que calmaba sus ansias refugiándose en el silencio, ese retiro espiritual que viene clamado por el siseo suplicante que ajusticiaba el rezongo de la multitud. 

 Poco a poco, como el racheo de los costaleros, las sombras fueron anegando los límites de aquel espacio, sembrando de intimidad y recogimiento cada lienzo de la muralla almohade que habría de ensabanar a los componentes de la cofradía. De improviso todo se vio sorprendido por una voz que mandaba, por unas órdenes que eran escrupulosamente obedecidas y que fueron acercando el paso al orto de la plaza, donde el ronroneo del agua aplicaba una suave oración, y los altos candelabros del paso conferían a la escena una grandilocuente majestuosidad. Las miradas se elevaban hasta converger con la dulzura del rostro del Señor. El torrente de una voz, enronquecida y flamenca, asaltó el silencio. Aquel estruendo no desfiguró el recogimiento, sino que, muy al contrario, transfiguró la esencia del momento y acentuó la espiritualidad popular, acrecentó la emoción y sublevó los sentimientos. Las últimas parejas de nazarenos fueron desapareciendo, engullidos misteriosamente, por la calle Rodrigo Caro, y el chasquido de la madera les dirigían en el camino de regreso.

lunes, 20 de abril de 2020

Costaleros de Sevilla

He visto un costalero
Mi expresion cambió 
Iba sin gran cuadrilla
Su costal le delató 

He visto a un costalero
Deambulando por calles
Manos de tijera y callo 
Andando con fervor

Reconocí mirada
Mueca y palabra
termino y pasion
Sin pronunciar habló 

He visto un costalero
Arpillera, faja y esparto 
Matula encendida
Iluminando resplandor

En una ciudad dormida
Plazoletas y calles vacias
Reposando cuerpo celeste
Parasceve y tambor

He visto un costalero
Su mirada verbalizo 
Ya se quien eres
Mi corazon estalló 

Tu eres Sevilla
Con costal devocion
Capa de alegria
Habito de pasion

Trabajadera exclama revela
Zanco declara intencion
Cuidando por enfermos
Nomeadejado interpretó 

Sigue empujando palo
Sueña y al cielo voló 
Iluminas a sanitarios
Rezando una oracion

He visto un costalero
Que sigue rezando vos
Conozco designación 
Fanales, lucero afilió 

Costalero ultima trabajadera
Mano tijera y callo
Farol que iluminas
A este pueblo en llanto

Esperanza tu apellido
Clasico y negro ruan
No olvides a tu gente
Por los caminos de Dios.

Paco Pérez 
Tradiciones Sevillanas.

domingo, 12 de abril de 2020

SAETA EN EL RECUERDO

Va calando el tiempo en la hoja del recuerdo como un cuchillo que va abriendo valles en los campos del espíritu.  Desbocado recuerdo ¿resuena? en estos días con el camino acabado de la pasión de Jesús de Nazaret, intentando apaciguar el alma por la situación que vivimos con una amargura que desmenuza las entrañas, aunque ya de tanto dolor, intentamos dominar los caballos de sufrimiento con Dios resucitado.

Sigue  galopando en mi alma la presencia de estos días tan especiales, hastiado preguntándome si he conseguido la reflexión interna y cristiana en esta Semana Santa tan diferente.  Se presento tímida, como si la hubieran desahuciado de la felicidad que siempre desprende a nuestra vida, a pesar de saberse, que con su aura de fraternidad en la quietud la hace muy vulnerable. Siempre pase lo que pase, cada creyente la vivirá en su corazón con mucho amor. Con la primera luna llena de primavera empiezan las muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones, penitencias y  representaciones de la muerte y resurrección.

En este año sin poderse celebrarse en la calle, pues cada sevillano lo vive en el interior de sus casas. Solo nos quedaba la voz. Por ello el saetero Alex Ortiz no dudó un segundo en poner su granito de arena a esta crisis sanitaria que azota a toda Europa. Cada día desde su balcón, en un patio de vecinos del barrio de la Calzá a las 8 de la tarde recitaba una oración. Cantando “saeta” dedicada a todos los profesionales que están luchando en esta crisis y para todos los vecinos. Comenzó el Viernes de Dolores para sorpresa de todos los presentes, poniendo color a todos los cofrades confinados en sus viviendas con un “Padre Nuestro” desgarrador que se hizo viral a través de las redes sociales. Y asi cada día de pasión, diferentes medios de comunicación locales, autonómicos, nacionales e internacionales se hicieron eco de la noticia. Sabiendo que este cantautor  estaba regalando detalles necesarios con sus “saetas” a todo el mundo con su sentir.

Alex Ortiz uno de los saeteros más reputados de la ciudad de Sevilla y conocido de forma internacional con sus giras por España y el resto del mundo, ha cantado para hermandades como La Macarena, Santa Genoveva, La Paz, Jesús Despojado, El Museo, etc… En el siglo XIX, Antonio Machado  definía las saetas como "cancioncillas que tienen por principal objeto traer a la memoria del pueblo, especialmente en los días del Jueves y Viernes Santos, algunos pasajes de la pasión y muerte de Jesucristo con coplas disparadas a modo de flechazos contra el empedernido corazón de los fieles".

Alex engalanó su balcón con colgadura y palma rizada. Antes de cada saeta ponía incienso para crear ambiente e incluso los vecinos del patio se atrevían a pedirle saetas para sus titulares de cada día de la Semana Santa. Una señora mayor que apenas puede andar y que vive sola con una larga enfermedad, le pidió la palma rizada que tenía el saetero en su balcón, momento que no dudo Ortiz para hacérsela llegar y le bendijera la casa. Así las saetas de este sevillano no solo han iluminado a sus vecinos de patio, sino que han dado la vuelta al mundo con las redes sociales y medios de comunicación, glorificando y honrando el momento que vivimos.

Durante unos segundos, qué duda cabe, nos acerco a nuestros sentimientos como si estuviésemos en la misma calle con nuestros titulares. Reconociendo su luto y duelo con apenas pronuncia esas primeras palabras. ¿Es acaso previsible y probable que alguien camine con su voz descubriendo y mostrando al prójimo la pena de su alma y que no quede abatida por el mayor de los dolores?. Estos días, que ahora se nos presentan en sepia, como el si el color del cielo lo hubiésemos descubierto en el amanecer de la juventud. Nos dicta los momentos, que nos llevan al recuerdo para redescubrirnos una vida que se nos presenta como no nuestra, como si no nos pertenecieran, instante preciso que nos robaron la sonrisa para perpetuarla, para hacerla eterna, en el acharolado papel donde quedó impávidamente definida esa Saeta.


Ahora la tienes apresada en tus manos, convertidas en valija donde se custodian la memoria y vivencias, que presentas ante tus ojos y que te acerca a la nostalgia, porque se han fundido en la noche de los tiempos. Cuando vuelva a la oscuridad del vargueño donde descansa tu memoria, cuando repose de la historia que se guarda en el baúl donde se atesora la herencia que va marcando el discurrir de los tiempos, recuperarás el sentido y la ilusión de aquel momento. Ennoblecido en sepia y sabrás que el tiempo ha intentado engañarte y que has vencido con la fuerza del recuerdo, ese instinto que nos instiga a recuperar la felicidad y que hace siempre posible el retorno de la calidez del socorro, conduciéndote al encuentro de las emociones. Gracias Alex. Gracias por tus saetas.

miércoles, 8 de abril de 2020

Cuaresma rota. Sevilla prisionera

Un nuevo libro ve la luz para este tiempo de confinamiento del mes de Abril.
En plena Semana Santa puedes conseguir este ejemplar con la introducción de Antonio Burgos.

Recordando todo lo ocurrido con esta crisis sanitaria que nos dejó sin pasos en la calle.
Varios testimonios de grandes protagonistas como lo han vivido y lo estan viviendo e incluso argumentos cronologicos de la historia cofrade con otras crisis, en nuestra Ciudad.

Una pesadilla cofrade hecha realidad, donde la Cuaresma del año 20 quedó rota y Sevilla prisionera de un virus viral que azotó España y Europa, resignando a la población a no salir de casa. Para el sevillano y la Ciudad de Sevilla un jarro de agua fría dejando congelada la economía y nuestras tradiciones. Fiestas primaverales sin costumbres, ni ritos, como algo histórico nunca vivido en este siglo, eliminando de forma sublime, el no hacer estación de penitencia de ninguna cofradía a la Santa Iglesia Catedral.
Este libro es una puerta abierta a la Esperanza y nuestra Pasión, como dijo “Silvio” en una de sus canciones…Tú eres la Reina en cualquier galaxia, pues solo con Tú gracia, la vida se pueda soportar. Con devoción e con el mío compás y a mi manera yo te llevo en el costal.

Puedes encontrar el libro en diferentes plataformas de Internet y te lo envían a tu casa.
Lo puedes solicitar por vía wassap al móvil 615370271 y te lo enviamos a tu domicilio.

También lo tienes en los Kiosco de prensa;
- Amador de los Rios (esquina con Luis Montoto-Sevilla)
- Papeleria Collage (calle Alberto durero, esquina con Luis Montoto-Sevilla)
*Cuando termine el confinamiento lo puede encontrar en las tiendas del Centro de Sevilla.

https://www.editamas.com/product-page/cuaresma-rota-sevilla-prisionera

https://www.editamas.com/todos-los-productos

lunes, 30 de marzo de 2020

¿Cual es tu noche?



De nuevo una noche de primavera, en Semana Santa, cuando en el cielo va concediendo el preámbulo luminoso para mantenernos en vilo el espíritu. Ansia al descubierto, con la necesidad de encontrarnos con el prodigio. Uno nunca sabe cómo se aparecerá, ni cómo se presentará ante nosotros. Es un deambular por los senderos por los que transita la sorpresa, intentar alcanza es el propósito principal. Sevilla siempre te sorprende en algún momento, detrás de una callejuela, en plazoletas, quizás en alguna revirá o chicota. Siempre, de nuevo, te da ese pellizco dando sentido al momento y al recuerdo.
Embelesar al tiempo con sus prontitudes, con sus caprichosos menesteres. Por eso huíamos de los lugares inhóspitos, de los habituales donde se aglomeraba el gentío. Pero en esta Semana Santa tendrás ebullición de otros tiempos y con borbotones espirituales donde hallar con las remembranza,s una semana de pasión mas pura.
Sólo Núñez de Herrera fue capaz de conseguirlo, de traspasar la visión gloriosa para glorificar lo cotidiano, lo usual mostrarlo como extraordinario. Sólo tenía que apartarse del ombligismo narcisista y exhortar al impulso ebrio de las sensaciones a mostrarse. Palpa y tienta desde tu fuero interno la tradición, para decapar los primeros estratos y holgar de los pensamientos.
Seguro que aparece una noche de alientos contenidos, sensaciones que concentraron la atención y precisando devoción a la piedad, a la mirada piadosa que se soslayan en no dejar de divisar el rezo susurrado que aletea sobre este pueblo que precisa en sus Imágenes teológicas que representa cada misterio que procesiona. ¿Cuál es tu noche? ¿Qué momento es el que esta grabado a fuego?.

El misticismo de esa memoria hace evocar el presente de esta Semana Santa que la estás viviendo de forma diferente, pero con la parábola de Jesús entre tu aura con más fuerza. Como decía el escritor Mario Benedetti
No te rindas, aun estas a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo.
¿Cuál es tu noche para esta Semana Santa? ¿la que recuerdas con algun familiar? La que golpeará en tu recuerdo….

La mía más reciente y que me llevará al recogimiento de mis pensamientos se mostrará con aire de nostalgias recientes. Al final de la calle aparecía la Virgen, íntima y bellamente presentada, como la doncella de los salmos, como los anuncios que los grandes profetas preconizaron, sobre el ascua de luz de bella candelería que le profería una apariencia decimonónica. Yo la esperaba junto con mi padre, en la plaza -pila el pato- de San leandro y poco a poco toda la majestuosidad de su palio embelesando a los escasos devotos que nos apostábamos en las orillas de la vía, toda la musicalidad para Ella concebida.

Sonaba Tejera, y la virgen del Subterráneo de la Hermandad de la Cena, enalteciendo los espíritus, todo el aroma de los naranjos recién nevados en flor, todo el éxtasis popular manifestándose en la emoción incontenida de una voz que recita la oración aprendida y heredada. La voz del capataz llegaba con la nitidez de la proximidad. Las órdenes concisas eran obedecidas por la cuadrilla, que se esforzaba por dotar de brillantez el caminar de la Santísima Virgen, el esfuerzo convertido en rezo. El paso se arrió, para contento y regocijo de los que nos encontrábamos más próximos.

Una pausa en el tiempo, un receso en la continuidad del espacio, porque el firmamento venía a presentarse, con toda su extraordinaria brillantez, a nosotros. Nos mirábamos mi padre y un servidor, con ojos y media sonrisa de afirmación. Sonó tres veces el martillo, la plata que quiebra el silencio para avisar, para desposeer al descanso de su quietud. Se adivina un movimiento bajo las trabajaderas porque la tersura del terciopelo de los faldones ha temblado. Suena la marcha de Gámez Laserna.

Argénteo aldabón en vilo. La voz, de nuevo, del capataz resuena mientras se marcha la trasera del palio dejando en aquellas murallas y paredes aterciopelada,s todo lo vivido e impregnado de emoción con sus característicos ecos en sonidos inconfundibles. Paladeando el deleite por lo vivido. ¿ Y para ti? ¿Cuál es tu noche de Semana Santa que caló en el recuerdo más reciente?. Revívelo esta Semana Santa, pues ese momento es tuyo.

martes, 17 de marzo de 2020

Cuaresma rota

En el arranque de la Cuaresma, cuando se cuelga en Puerta Carmona de pared a pared su tradicional pancarta de "capirotes"; cuando La Campana puso en su escaparate las primeras torrijas con sus nazarenitos de caramelo; cuando Casa Ricardo puso la primera en campana (la primera croqueta de Vigilia en la campana extractora de humos), ni a soñar que nos hubiésemos echado hubiéramos pensado que la situación sanitaria en España iba a ser tan grave, y la crisis económica resultante tan catastrófica, que hasta iba a pasar a un segundo plano algo en lo que con sólo pensarlo casi nos iba la vida a los sevillanos: la suspensión de la Semana Santa. "¿Pero cómo nos vamos a quedar sin Semana Santa?"

Sigo pensando que es un mal sueño o una pesadilla de la que quiero despertar y cuando despierte sea primavera y la Semana Santa siga normal. Normal y rancia en su curso de estación, como siempre Sevilla eternamente supo hacer.

Nunca imagine que viviría algún año, una historia de la que nunca hubiese empezado, porque todos los años nos renovamos como si empezáramos de cero. Que dejaríamos el libro de los sueños en blanco con la primavera del 20. Tan blanco como aquellos niños que nos encontramos por el parque Maria Luisa o bajando la rampa del Salvador un domingo de Ramos. Se quedo en blanco y silencio. Silencio sin sonidos como ajetreos de parihuelas, ejércitos de candelelerias relucientes con su chisporroteo codal que va consumiendo cera, de papeletas de sitio, de túnicas por planchar y escudos por bordar, de capirotes que regresan de los altillos, con largas madrugadas en casa de hermandad, limpiar plata, sonidos macarenos con su centuria eterna, sin ver el incienso difuminar perfiles, dejando los sentidos vacios sin olor a cera mezclada con claveles, sin aromas que desprende de la miel de los pestiños, sin el crujir de la madera que lleva a los cristos o vaivén de los palios con el rachear de los costaleros, sin saetas ni cornetas, sin bullas ni pies cansados, sin programas de mano arrugados, sin alfileres en la solapa, sin la luz de los cirios que anuncian el camino del triunfo que es la vida. Sé que volverás, pero dejas mucho vacio. Porque siempre vuelves. Dando cimbreo de nuestra vida que nos muestra la Esperanza al desnudo ahora mas que nunca, deshilachando un arco que da savia para que entendamos lo ocurrido. O quizás quiso el Cachorro disponer de este guion para comprender por los que realmente sufren en su vivir.

Con mil detalles que lo engalana... por eso tu que la navegas... te preguntas y le preguntas…¿Por qué no me mandas de nuevo un sueño? Para despertar de lo que estuvimos con tanta angustia estos días de marzo del 2020 donde no encontramos  más que oscuridad a nuestras respuestas.

Volveremos con más fuerza a desnudamos tanto el alma, que tiritaremos de silencios, A veces mostraremos tanto, que ya no nos queda nada con lo que besar, A veces desearemos mucho más de lo que merecemos, Y es entonces cuando volvemos a disfrazar el corazón de cobarde…”

Hasta que solo quede la afonía de tu grito que no puedas interpretar. Quedando la esencia del viento que va susurrando la elegía de nuestros primeros sueños. Sigamos siendo cómplices y guardemos el secreto o quizás compártelo con los que mas amas, es lo que siempre te contesta la antigua Híspalis.  Tal vez algún día conseguiremos poner sobre un lienzo de la historia, algún sueño para alojarlo. Como es el rock andaluz, al movimiento de un palio.

Cuan valido, se presenta en los filos del lucero la emoción y su clara luz va apoderándose de la antesala, donde se llena de vida cada día y golpea el recuerdo con la tibieza de los callejones y plazoletas añoradas en el recuerdo donde le diste sustancia al oro de las cascada del nuevo sol que nos inunda. Siempre nos traerán buenas noticias. Algunos quieren llenarlos de oscuridad los sueños diciendo que “volverás” o que “te esperaran” con una nueva Semana Santa que llegará… lo cierto es que rompo las cadenas y retomo la senda de la vieja vereda buscando el aluvión de amor. Porque nunca te has ido y siempre estas con nosotros. El tiempo nos engaña, parece haberse detenido, pero es mentira. Solo se diluye ante Ella. Su ceño, cierras los ojos y posas un beso. Y al mirarla el mundo se derrumba ante los suyos.

Quiero despertar y poder salir con mis familiares, amigos, churumbeles de la mano a ver las cofradías, poder dar un abrazo, tomar una cerveza, seguir con los detalles rancios que poseemos los que sentimos la cuaresma donde ahora se ve tan lejano y mundano. Y ¿Por qué no mandarme un sueño con esencia a Sevilla? Tener libertad y hacer lo más simple como extraordinario y viceversa. Aferrarnos en las noches de invierno de nuevo, pero con toda esta pesadilla ya pasada, cuando la luz remita y el pujante ocaso nos muestre los tonos dorados para descubrirnos las nuevas quimeras. 


XV GALA DE PREMIOS

  Como cada año, un grupo de compañeros de la prensa de Sevilla se reúne para reconocer lo más relevante de la ciudad de Sevilla y sus tradi...