viernes, 20 de agosto de 2021

Vestirse en Sevilla

 En esta ciudad todo se hace de una forma especial. Cualquier detalle por insignificante que sea, se realiza con sutileza. Sevilla sabe conservar el legado, las formas, el estilo, el duende y la magia envuelve los momentos.

Da igual cuando leas esto, pues si te vistes en Sevilla alguna vez lo sentirás. Y para los parroquianos mas de los mismo. La sensación de vestirte para Sevilla hace embrujo en nuestro ser.

Disimular con sutileza, pero el alma ensancha cuando realizas el rito de vestirte para la tradición de esta, tu ciudad. Rito y costumbre en todos sus ámbitos. Hay quien se viste de nazareno, mantilla, costalero, flamenca, rociero, taurino, tuno, de luces… o simplemente un día anónimo, pero para ti especial. Todos vuelan con la misma emoción…

Por la ventana comenzó a asomarse la mañana con esos colores característicos de la antigua Hispalis. Durante aquella madrugada apenas pudo conciliar el sueño y su descanso se vio alterado por un ir o venir del sopor duermevela, del letargo a la vigilia. El tiempo parecía haberse detenido y el transcurso de las horas, estancado en las manecillas del despertador que jugaban con su realidad mostrándose extremadamente lentas, sin poder llegar a separar qué era cierto e irreal en aquellas tinieblas que se obstinaban en alejarle de la dicha anhelada. Quizas los mil sueños de sentir de nuevo a Sevilla e idealizarla a su antojo.

Fue un destello mágico, como la fantasía que se concreta de improviso para hacernos felices. Primero fue el vértigo, lento y pausado, la nostalgia se había apoderado de toda la estancia en las horas previas. Después, vencida ya rotundamente, la claridad de la mañana fue anegando la totalidad del espacio hasta convertirlo en un vergel de luz y colores, mostrando los detalles superfluos, el viso dorado del aldaboncillo de la puerta del ropero, el brillo exultante de la madera barnizada, el albor de los visillos, pasadores, azulejería, azoteas y patios para moderar la intensidad de la luz .

Con la venida de aquella primera luz del día, el cansancio se fue diluyendo en la alegría, ensueño, sueño y soñado día se transmite con incontenible júbilo Desde la cercana parroquia llegaba el repique glorioso que anuncia la mañana.

Colgada del raíl del antiguo ropero o sobre la cama todo preparado, , aquel ropaje con el que se investirá, recordando el rito de sus mayores, devolviéndole la memoria a la memoria que habitó en otros, en poco menos de unas horas para la realizar lo más ansiado sentir Sevilla de nuevo, todo esto cobra más sentido después de esta pandemia que ha roto ritos de varios siglos.

Se cincela una sonrisa en su rostro que ya no habrá de abandonarle en siete días, toda una eternidad aquella mañana o tarde, toda la vida en un instante, para contemplar y compartir las sensaciones, a deshojar la sensibilidad que ya comienza a desmembrar en su conocimiento, implantándose en el alma.

Su entrega sin límites, reviviendo en su memoria aquella tarde o mañana de ensueño, la de aquel día señalado, en la que descubrió su pasión, sentir de nueva vida que requiebra doble si la que todavía te viste o te acompaña es con tu madre de la mano.

No es el tiempo, es la nostalgia la que nos vence, la que nos muestra su poderío y nos domina en el recuerdo. Los años solo son la consecuencia de nuestras aventuras, de la valentía conservando los ritos de forma ceremonial. No es la edad derramada sobre los raíles de la emoción, ni el afecto desmedido despeñándose por la ladera de la emocion, ni los instantes que se quedaron prendidos en la esquina donde te ví desaparecer. Eres tú conservando los sueños ante los hechos inesperados, la reacción del destino, por su albedrio y capricho, pretende interferir para transformarnos el futuro, para diseñarnos una existencia y esclavizarnos en sus afanes y voluntades. Cuando te vistes en Sevilla, dices si a las tradiciones. Y a nuestra forma de sentir.







La son de Garcia Lorca

 


Federico García Lorca, gran artista con peculiaridades de combinados componentes cultos y populares en su obra y en su ser, al tiempo que enraizada en la identidad del pueblo andaluz, lo hacen tan próximo a los sentimientos de quienes participamos en las Hermandades de Semana Santa y nuestra cutura. Ejemplo de ello, asi narraba en sus primeros recuerdos la cuaresma de Andalucia.

...“No es pues, este Via Crucis una colorista expresión de vehemencia andaluza; es una serena y dolorosa manifestación de fé y fervor, llena de místicas esencias, que testimonian una sincera veneración.
Y la otra, es la procesión más antigua, la Virgen de los Dolores, conocida por la Soledad, y es el pueblo quien la llama así; ni quiere ni entiende otro nombre.
Federico García Lorca, que vivió en sus primeros e impresionables años infantiles aquí, cerca de la Parroquia, en uno de sus bellísimos poemas juveniles, contemplando la brillante plástica popular del cortejo, dijo:

Virgen con miriñaque,
Virgen de la Soledad,
abierta como un inmenso tulipán,
con tu barco de luces vas,
por la alta marea de la ciudad
entre saetas turbias
y estrellas de cristal.
Virgen con miriñaque,
tu vas por el río de la calle
¡ hasta el mar! ...”

 

Hace 85 años mataron a ❤#Federico. A su lado, recibieron también balazo de gracia un maestro de escuela y dos banderilleros anarquistas. Banderilleros y anarquistas, sí. Obreros, del pueblo, de la tierra, del barro y el trigo, del surco y el olivo. Cuando en el toro todavía no había colores.

 Poesía, cultura y toreo se unían para siempre en una misma fosa, un destino final como un guiño trágico a las pasiones del poeta, a los ejes que vertebraron su vida y su obra inmortal. 

 Grande, universal, único, irrepetible, poeta en Nueva York, poeta del mundo, homosexual, dramaturgo, taurino, cofrade y autor de la más bella elegía escrita en memoria de un torero caído en el ruedo, Federico ha sido el más llorado, el más amado de los poetas.

 

 

 ¡Que no quiero verla!

   Dile a la luna que venga,

que no quiero ver la sangre

de Ignacio sobre la arena.

   ¡Que no quiero verla!

   La luna de par en par.

Caballo de nubes quietas,

y la plaza gris del sueño

con sauces en las barreras.


   ¡Que no quiero verla!

Que mi recuerdo se quema.

¡Avisad a los jazmines

con su blancura pequeña!


   ¡Que no quiero verla!

 

 

 

 

   La vaca del viejo mundo

pasaba su triste lengua

sobre un hocico de sangres

derramadas en la arena,

y los toros de Guisando,

casi muerte y casi piedra,

mugieron como dos siglos

hartos de pisar la tierra.

No.

¡Que no quiero verla!


   Por las gradas sube Ignacio

con toda su muerte a cuestas.

Buscaba el amanecer,

y el amanecer no era.

Busca su perfil seguro,

y el sueño lo desorienta.

Buscaba su hermoso cuerpo

y encontró su sangre abierta.

¡No me digáis que la vea!

No quiero sentir el chorro

cada vez con menos fuerza;

ese chorro que ilumina

los tendidos y se vuelca

sobre la pana y el cuero

de muchedumbre sedienta.

¡Quién me grita que me asome!

¡No me digáis que la vea! ........

 

 

Lorca se moriría de pena, viendo que la intolerancia, la violencia, se imponen de nuevo en la sociedad del siglo XXI, cada día más estrecha de miras según para qué. Que seguimos siendo muy del «quítate tú pa ponerme yo», del «conmigo o contra mí», del «y tú más». Y que su muerte no valio nada en post de la Libertad.

 

Era poeta, un alma en vuelo. Un corazón puro. Era taurino. Era libre. Y amante de nuestras tradiciones que hoy dia quieren destrozar. Aquellos que quisieron matarlo y silenciar su tumba no sabían que es eterno. Siempre nuestro, siempre vivo en la poesía, en la palabra, en unas bodas de sangre y en el cielo inmenso.

 Cuantos García Lorca hace falta en la actualidad para defender nuestras tradiciones, dándole vida de una forma sencilla.

Paz en la tierra que guarda tu sueño, el de tantas víctimas inocentes del odio entre hermanos. 

 Ay, Federico.

** Quedará para la historia una escena que se hizo viral. Donde aparece en un viaje del tiempo, Garcia Lorca para presenciar sus poemas cantados por Camaron. En el siguiente enlace pueden comprobar la magia de los artistas como legado hasta la actualidad.

https://www.rtve.es/television/20200702/lorca-ministerio-del-tiempo-camaron-viral/2014463.shtml

martes, 3 de agosto de 2021

No vedar, no privar

 

En estos tiempos difíciles y confusos esta de moda prohibir. Todo lo que sean tradiciones buscan la manera de obstaculizar el intento. Como dijo aquel…dejad de prohibir en una sociedad que tiene mas libertad lo absurdo que lo cuerdo. Y así andamos.

Poco a poco van comiendo un terreno que era neutral, en post de politizar para llevarlo a su interés. Miedo me da de los más jóvenes que se están criando (sin darnos cuenta) sin nuestra cultura. Con ello desapego por las costumbres y frivolizando en la modernidad…sin conocer nuestra historia.

El cante jondo es hoy Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, esto nos da permiso y licencia para no prohibir el cante en cualquier taberna, donde siempre fue toman tres mostos o unas manzanillas e inspirarse en Manuel Torres o Camarón. Hacer tertulia del flamenco con sus vicisitudes. El cante es una maravilla y, en efecto, es parte de nuestra cultura musical y vivencial. A nadie van a callar en una taberna si canta como los ángeles morenos unas granaínas de Don Antonio Chacón o un fandango abandolao de Juan Breva, aunque tengan el cartelito donde se prohíba el cante. Mejor aun quiten los carteles…los tiempos han cambiado y todo se hace mas selecto.

Por fortuna, el cante lleva dos siglos en los teatros de medio mundo y los cantaores o las cantaoras son ya estrellas universales del género. Pero la afición debe estar en la calle. El pueblo no puede perder esta tradición, porque hasta hace pocos años aún había grandes artistas del cante jondo que se buscaban la vida en las ventas de carretera o tabancos de la Alameda sevillana o Jerez de la Frontera. Personas que vivían de eso, de las reuniones o simplemente aficionados.

El Niño de Fregenal, el Gordito de Triana, Antonio Sanlúcar o el Niño de Arahal se iban cada noche a diferentes tabernas. No se me olvidará jamás la noche en que vi al guitarrista Antonio Sanlúcar, durmiendo con la cabeza echada en la barra de madera de esta tasca a la espera de que lo mandaran. Recuerdo que fue Enrique Morente el último cantaor que cantó, y no es porque se estuviera buscando la vida, ya que era una primera figura y tenía una solvencia económica, sino porque vino a estrenar su Misa Flamenca en honor de Silverio Franconeti.

Si hablamos de tauromaquia, todo también son cortapisas. Buscan la manera de destrozar de un plumazo todo el legado de este antiguo rito. Ahora por tema de aforo y mil historias paralelas con la misma perspectiva. Erradicar la cultura de España. Ya lo han dicho múltiples artistas como Ramon Valle Inclán…Si nuestro teatro tuviese el temblor de las fiestas de toros, sería magnífico. Si hubiese sabido transportar esa espontaneidad estética, sería un teatro heroico como La Iliada... Una corrida de toros es algo muy hermoso.

Por ultimo el cosmos cofrade, en especial Sevilla, siguen poniendo mil trabas para no hacer culto externo. Alguna provincia Andaluza si pudo dar el paso y algún intento pudo realizar. Pero en la capital de Andalucía sigue la prohibición. Con el añadido que ahora tampoco se puede jugar a la pelota en las plazoletas de las Iglesias…otra tradición que inconscientemente hacia crecer a los mas pequeños alrededor de nuestras hábitos y rutinas.

Federico García Lorca así hablaba sobre nuestras tradiciones cuando aún no estaban abanderizadas con colores. “Los toros son la fiesta más culta que hay hoy en el mundo. El toreo es la riqueza poética y vital mayor de España. Nuestra religión es el avance de los pueblos de España para su unidad. Y el flamenco el sentir de nuestra expresión.

Quizás los tiempos están cambiando demasiado y de ello salen las versiones heterodoxas para los amantes de nuestras prácticas. Visiones que hacen comprobar desde otros prismas sin abandonar la esencia. Algún que otro delirio también necesario para lo que vivimos hoy día, pero nadie se atreve con la gracia y naturalidad de otros tiempos de romper la barrera del prohibir con elegancia de la chispa espontanea.

Busquemos la forma de nuevo de ser como el escritor literario Silverio lanza. Apóstol de letraheridos y bohemios. Escogió Sevilla como refugio anhelado de su libro “el año triste”. Sevilla simboliza muchas lecturas de contrarios, pero sobrevive por su esencia y cultura. Evoca todas las fiestas de forma dioicamente, descarada y transgresora. Mientras el pueblo de Sevilla sigue dormido sin despertar de la perversa actualidad que arrasa con lo suyo. En el libro mezcla peligrosamente lo sagrado y la juerga. Algo tan natural en el pasado siglo donde si se magnificaba el misticismo por lo nuestro.




viernes, 23 de julio de 2021

Dualidad

 

Dicen que Sevilla es la ciudad de la dualidad eterna, entrelazada en los tiempos que hace crecer esta tierra. Duplo o pareo que van juntos de la mano dándole a cada momento la magia y arte necesario para ser complemento de un todo llamado a ser la antigua Híspalis. Toda esta dualidad hace entrelazarse para ser un mismo ser.

Aquí en estos lares somos de Belmonte o Joselito, Betis o Sevilla, Triana o Macarena, serios o guasones, vividores o trabajadores…Ya en los tiempos en los que Sevilla era parte del Imperio Romano, surgieron rivalidades en la ciudad. Antes de que el mismísimo Julio César ejerciera su poder en Roma, ocupó el cargo de cuestor (juez) en Hispalis (nombre de la Sevilla romana). Así, tuvo partidarios sobre todo al inicio del ejercicio de su cargo, beneficiados sin duda con sus decisiones. Pero posteriormente surgirían detractores de Julio César que apoyaban la causa de Pompeyo, otro general romano al que el primero derrotó en la importante batalla de Munda celebrada en la provincia de Sevilla. Julio César se vengó de los habitantes que apoyaban a Pompeyo sometiéndoles a una brutal represión, provocando quizás la relación más tensa que haya nunca habido entre un personaje histórico y nuestra ciudad.

Sevillano o Hispalense. Silencio de ruán o Silencio Blanco. Al martillo o a pulso. Beta o Casa del Libro. Joyería Shaw o Joyería Reyes. Cristina Hoyos o Matilde Coral. Betunero o limpiabotas. Corte Inglés del Duque o Corte Inglés de Nervión. Hipercor de San Juan o Hipercor de Sevilla Este. Oriente o Luis Montoto. Correduría o Doctor Letamendi. Feria o Anchalaferia. Terciopelo o ruán. Cíngulo o esparto. El Porvenir o La Paz. Las Cigarreras o Columna y Azotes. Armaos o Centuria Macarena. Los Caballos o La Exaltación. Los Negritos o Los Negros.

Trajano o Adriano. Trajano o Amor de Dios. Nova Roma o La Ponderosa. Rayas o La Florentina. Osorno o Cuervas. Silvestre o Joseliqui. Cerveza o tinto de verano. Tinto con blanca o tinto con limón. Bécquer o Cernuda. Serafín o Joaquín. Antonio Machado o Manuel Machado. Jorge o César.  Juan Guerra o Alfonso Guerra. Antonio Mairena o Manuel Mairena. Bacarisas o Santiago Martínez.  Aníbal González o Juan Talavera. Plaza de América o Plaza de España. Torre Norte o Torre Sur. Torre Pelli o Giralda.

Café migado o café bebido. Manteca colorá o manteca blanca con zurrapa de lomo. Secreto ibérico o presa ibérica. Capirote de cartón o capirote de rejilla. Calle Alcaicería o Casa del Cofrade. Barbería Berro de la calle Manteros o Barbería Los Pajaritos de la calle Betis. Pregón de Semana Santa o Pregón de las Glorias.

Zaguán o sanjuán. Masetilla o mesetilla. Pilistras o aspidistras. Almóndigas o albóndigas. Croquetas o cocletas. Polígono o Políngano. Carrero Blanco o Adolfo Suárez. Mercantil o Náutico. Puerta o Camino. Curro o Paula. Melva o Caballa. Gracia o grasssia. Con gracia o gracioso. Sánchez Pizjuán o Campo del Sevilla. Benito Villamarín o Campo del Betis. Nazareno del Silencio o Nazareno de La O. Cruz de carey del Nazareno del Silencio o cruz de carey del Nazareno de La O. Font de Anta o Gómez Zarzuela. Braña o Gámez Laserna. Callejuela de la O o Caridad del Guadalquivir. Palio de bambalinas o palio de cajón. Canastilla dorada o canastilla de caoba. Delantera o trasera. Costeros o corrientes. Rafael Franco o Salvador Dorado El Penitente. Soria 9 o Artillería 14. Murillo o Velázquez. Sagasta o Gallegos. Barbería o peluquería. Puente del Cristo de la Expiración o Puente del Cachorro. General Polavieja o Manteros. Cerrajería o Cuatro Esquinas de San José. Setas de la Encarnación oliendo al romero que le echan al incienso del Valle o setas de la Encarnación oliendo a perroflauta. Calle Tetuán oliendo al adobo de Blanco Cerrillo o calle Tetuán oliendo al incienso de Enrique que lo vende junto a la Capillita de San José.

Hablando de olores e incienso…La Semana Santa va a más o a menos ya no se en que punto estamos, lo que no siempre quiere decir que va a mejor. Ir a más a veces es una forma de ir a menos y a peor o viceversa. A la Semana Santa, ¿no se le está acaso encendiendo la luz de la reserva y se mantiene por retroalimentación, consumiendo excedentes?

-- La Semana Santa está excesivamente verbalizada. Lo único que nos queda es la verbalización de unos ritos. Le quitas la verbalización y te quedas con una bulla insoportable en una ciudad...

Quizá sea, y perdón por el término, la sambernardización de Sevilla. Durante mucho tiempo funcionó en Sevilla la teoría bernardina, que inventó Isidoro Moreno: el Miércoles Santo, en torno a la cofradía, los antiguos habitantes de San Bernardo volvían por unas horas a recrear un barrio inexistente. Quizá ahora toda Sevilla sea un inmenso barrio de San Bernardo. Todos volvemos a la ficción verbalizada, narrada, dialogada, versificada de una ciudad que quizá ya no existe. Por un paisaje de andamios y de casas en ruina, de comercios tradicionales que cerraron y de modos de vida superados, como San Bernardo antes, las cofradías van ahora por una ciudad idealizada hacia una Campana que ya no es el centro de Sevilla. Lo mismo pasa en el mundo del flamenco y tauromaquia.

La dualidad de esta ciudad hizo que la llama siga viva y por ello sus habitantes saben de ello para degustar su estereotipo y retroalimentarse. Bendita dualidad de olor y calor…Albahaca, yerbabuena, orégano, lirio... Para que luego digan que Rafael de León se inventaba una Sevilla que no existía. Pongan unos acordes a esas palabras y sale la copla sola.

Esta dualidad de Sevilla que olía a jazmines de las tapias de los conventos y a yerbaluisa de los humildes en jardines de las latas de tomate vacías y oxidadas donde las vecinas de los corrales sembraban sus plantas: "Tú te ríes, Rosario, con mi manía de regar las macetas, pero para mí esto es el Parque de María Luisa..." Sevilla dual de fragancias a esparto en la Alfalfa, a barro en Triana, a pan en la calle Guzmán el Bueno. A cuero de zapatería en la calle Regina, a alpargatas en la calle Castilla…

Son como navajas que se clavan en los pies cuando se camina con el alma descubierta por la senda de la memoria. Esas espigas que nacen al borde de las veredas y van mortificando los recuerdos, arañando como estiletes los recovecos donde se proyectan las alargadas sombras de la nostalgia. Dualidades eternas que hoy dia poco a poco se van perdiendo. Y la grandeza de los mismos… cuantos personajes fueron el complemento de un todo. Tantos artistas anónimos y conocidos.

Faltan hoy aquellas miradas que buscaron retos y caminos nuevos. Aquellos que de su ingenio hallaron siempre cruzar el umbral del arte, profundizando en la retina que contiene la luz que instruye la existencia de los hombres conociendo su dualidad. Como aquellos brazos que se anclaban a la madera y convertían en remos de amor las trabajaderas para que el gran barco pudiera navegar por las bravas aguas de la ilusión, con el ímpetu necesario y elegancia debida.

Faltan ímpetu y energía en los sentimientos que nos fueron transmitidos, la chispa y genialidad “sin importar el que dirán” que nos fueron entregados para que traspasáramos de manera natural…y ello andamos.

O como se dice popularmente y últimamente. A Curro Romero se le quiere u odia. Pues eso. Dicho queda.



viernes, 2 de julio de 2021

Vencejos de verano

 

Estos días invitan, con toda la calor del verano, a dar algún paseo por el centro de la ciudad. Da igual si es a primeras horas de la mañana o al caer la tarde. Hace llevarte de forma mistica a otros tiempos como el siglo XIX. Quiero decir que saborear el legado es muy fácil, pues hay mil detalles y en cada cosa que ves, tienes una leyenda o historias con varios siglos de legado.

--¿Pero no hace mucha calor?

--Hace la calor que tiene que hacer. La calor suele venir con tiempo para coger sitio en la Velá de Santana...

Por ello practico lo hablado cada semana y hacía, eso, calor de tarde de cucaña con viento de levante o de mañana de Corpus. Pero en esta estación se ve el casco antiguo de Sevilla con ese sabor de pueblo y de ilusión. Estaba en la calle Francos con ese silencio antiguo que hace más hondo el frescor que sale de Los Caminos, cuando pasas ante la puerta que se abre a los patios de columnas con capiteles de la moña que escoltan las piezas de lienzo moreno. Desde el escaparate de Pascual Lázaro los libros sevillanos veían cómo el cartón del fraile del puntero señalaba la memoria cierta del verano. Todo estaba en su sitio: los galones del sargento de la vitrina de Rodríguez, y los cordones de Alba, y las madejas de algodón de Velasco, y las fajas antivoluptuosas de la Corsetería Modelo, donde parece que toda la lencería femenina acabara de salir de hacer ejercicios espirituales, de lo lejos del pecado que siempre anda.

La botica, la tienda de las lanas, la esquina de cauchos y bragueros, todo estaba en su sitio, antiguo y lento como un piano de Chopin que parecía que iba a oírse de un momento a otro si se abría un balcón... Hasta estaban en su sitio, derritiéndose de la calor de la tarde, los últimos goterones de cera ennegrecidos en el suelo, con un recuerdo de reciente juncia, de lejano azahar de la plata de la crestería del paso de la Virgen de la Concepción.

Y pensé, en este paseíto por el siglo XIX, que hoy, el reloj de arena de Sevilla volverá a marcar la misma hora antigua. ¿No ha gozado usted de la ciudad en soledad estas largas tardes de calor y el murmullo de alguna casa por las abiertas ventanas? En ese murmullo me viene al recuerdo y me gustaría cruzarme con personajes históricos de Sevilla que dejaron su huella. Como Bécquer, Martínez Montañez, Murillo, Lope de Rueda, Juan el Viejo…mas recientes y con su chispa Joselito el Gallo, Manolo Santiago, Pepe Perejil, Silvio, Pedro Lacambra, Picoco, Antoñito Cofradías, Jesus de la Rosa y un largo etc. Que daban vida a esta Sevilla clásica y picaresca. De su mezcla se fundía la magia de esta ciudad…hoy día cada vez mas dormida.

 Es una maravilla la ciudad a las horas veraniegas cuando rompe el alba o el sol toma colores carmesí. Se la dejan a usted, para usted solo, para que la goce en silencio apenas quebrado por el cantar de algún vencejo o iglesia cercana que dobla campanas que corean gargantas que nunca aciertas a saber desde dónde vienen… quizás si. Es un secreto gozo Sevilla en estas horas, en que los coches no circulan, que ni gente hay por las aceras, todos buscan pueblos refugios o playas refrescantes.

En estos días tendrás a Sevilla para ti, como una novia con los padres fuera, para ti, sola. Serán dos meses breves, y Dios quiera que haya, como pasadas tardes, largas prórrogas. Yo te invito, a que mires, como voy a mirarla yo, a la hora de los últimos atardeceres. Sabes que a esa hora Sevilla te estará esperando con el mejor de sus silencios, que hasta oirás las campanas de la Giralda cuando den las horas de la majestad y gloria de la tarde de calor antiguo. Vete por la calle Lineros, alcaicería, barrio Santa Cruz, Sierpes y contempla la soledad de los escaparates, edificios y el legado Andalusí imposible galeón que da su sombra desde la altura de las velas de los Algarines. Sigue por la calle Dados, entre siete mil puertas de rebajas, sal a los árboles de la plaza de la Encarnación, hazte cuenta que eres una cofradía que viene de la Feria , y vete por la calle Regina, por su curva de ballesta, a las espadañas, a la espadaña de San Juan de la Palma, del Espíritu Santo, de la Paz, de Santa Paula, de Santa Isabel... Recorre iglesias fernandinas, portadas ojivales con pétreas puntas de diamante que están esperando rasgar la calor de esta tarde, piérdete por calle Feria y San Julián. Eterna Sevilla, que es mujer, te está esperando, amante cómplice, para entregarse sólo a ti....




miércoles, 30 de junio de 2021

Abrid el paso, por favor...

   Ahora que la vida, doblan las campanas a un nuevo verano, anunciándolo como siempre por las lágrimas de San pedro. Ahora que se va abriendo la libertad, a sueños inquebrantables, siempre es ahora, multicolor de la vieja patria, esquina del tiempo abrazado por la miseria,  abrazos clandestinos,  música sin mordaza,  noches en vela, presas de la nostalgia.
Ahora la vida, doblan las campanas a vida,  antigua iglesia, triste, perseguida…

En estos últimos años, y más ahínco con la crisis sanitaria, Sevilla ha tenido esclavitud de ideas, huérfanas de sus palabras.

Poco a poco esta ciudad tiene destellos de mantener los ritos y costumbres…este año las lágrimas de San Pedro también se realizó desde la Iglesia de San Pedro, la hdad del Cristo de Burgos ha recuperado el toque de “exaltación a San Pedro”.  Porque Sevilla debe escuchar y escucharse…reinventarse y ser pionera…su pueblo siempre fue la chispa natural de llevar en volandas las cosas con estilo, siendo referencia en naturalidad, haciendo las cosas con su justa medida.

Sorprendente como toda España ha dado un paso al frente para vivir las tradiciones y Sevilla se quedo inmóvil. Ahora ya es hora de decir aquello de “abrid el paso, por favor…” y que la ciudad, en especial escuchando a su pueblo, a su gente, puedan poner en alza los ritos y usanzas que siempre fueron espejo para el resto. Para ello debe dejar un poco al lado sentirse altiva y buscar la humanidad de su gente, que siempre fueron el fruto de su savia y gracia.

En el sur, tierra Andalusí siempre se han revestido con su hábito. Todas nuestras tradiciones están cambiando de ciclo, con nuevos protagonistas, pero sin olvidar la rama fértil de nuestro legado. La tauromaquia sigue estando viva y con nuevos referentes. Enrique Ponce se despide por tiempo indefinido y los jóvenes Aguado, Ortega, Roca y Caballero o Urdiales dando una dimensión diferente.

El flamenco con los campus de Danza son una práctica común en universidades de medio mundo, algo no tan habitual en nuestra geografía, aunque parece que poco a poco se van abriendo camino en España. Desde el día 1 de julio al 7 de julio las instalaciones de la Universidad Pablo de Olavide acogen el primer Dance Meeting que se organiza en Sevilla y cuya dirección artística ostenta el bailarín y coreógrafo, Raúl Heras.

En las cofradías abriendo paso a sedas bruñidas engarzadas con oros en bastidores de nobles bordadores,  cíngulos trenzados que imitan las blondas de importantes casas conventuales, congregaciones antiguas. Cubriendo sus pies con charoles que rematan con platas cinceladas donde se reproduce el nombre de una devoción. Tienen cubierto el rostro por el raso de un capirote. El ruan son las lágrimas de sus peticiones y si acaso se ciñen la cintura con rudos espartos,  tienen ceñidores hilados con finos oropeles, que mortifican sus carnes, porque ya tienen oprimida el alma hasta las mismas aristas del sentimiento. A la espera de esas salidas extraordinarias que están a la vuelta de la esquina…para el próximo otoño 2021.

Y fue cuando el segundero del alma a paso lento fue abriendo de nuevo el sendero, cuando la tarde se despoje de las vestiduras del otoño, entonces se retomarán todas nuestras oraciones en la túnica lisa de tu grandeza. Se vivirá intensamente volver a lo natural.
Cuando la ciudad busca calle, y alfombra de su pueblo hable, y la cera, derretida pero fiel al talón que te besa, entonces es cuando todo cobra sentido, buscando nuestro momento.




miércoles, 2 de junio de 2021

Tornar el torno

 

En estos días volví a la casa de mi abuela, ya casi en ruinas, no solo materialmente sino metafóricamente. Pero la esencia sigue viva, cuando me asome al patio donde se conserva los recuerdos de una vida.

Me hizo eternizar el momento con lo que estamos viviendo hoy en día, buscando el símil con esta pandemia o crisis sanitaria que ha dejado en ruinas a media población y vacía de turistas.

Así esta Sevilla. Irreconocible. En todos los aspectos. Aunque si es verdad, que si nos asomamos al sentir de las tradiciones la llama sigue viva.

Con naturalidad…con eso que perdió esta ciudad…los más jóvenes han sabido estar a la altura con esos pequeños pasos de la Santa Cruz, cantera de tantos cofrades. Se han paseado por las calles de la capital de Andalucía proclamando nuestro sentir. Cosa que los más mayores e instituciones siguen sin estar a la altura de las circunstancias.

En estos días de Corpus…hay tres días que brillan más que el sol. La cosa sigue igual o parecida. Ains…doña Tancreda. Sigo sin entender por qué no hay toros en la Maestranza este verano, para el Corpus y Virgen de los Reyes.

Ahora hablan con redundancia y aspavientos que el primer paso que saldrá a la calle será el Gran Poder. Otra vez un error, si queremos que todo transcurra con normalidad y más con tantos cofrades de ansias de ver un paso en la calle. Lo normal es que vayan saliendo o transcurriendo las que correspondan en el curso cofrade de Glorias. Por ejemplo, el mes de julio con la Virgen del Carmen seria todo un acierto. Pero….las instituciones son las que tienen la última palabra. Ya veremos cómo canta el gallo…

Usanzas Sevillanas que deben de tener la normalidad y naturalidad de otros siglos…y algunos ilusos pensaban que esta pandemia haría sacar lo mejor de nosotros y resetearnos para valorar lo que tenemos. Y todo sigue igual.

Buenos igual…igual no sigue…vamos a peor pues hay muchos Sevillanos ilustres que nos han dejado con esta pandemia y no hay juventud ni estamentos que apoyen las antiguas tradiciones donde vive la ciudad. Todo un espejismo de lo que fue.

Ejemplo de ello, Manuel Herrera que defendió el flamenco hasta ponerlo en el sitio que correspondía. Ahora ya fallecido le dan la medalla de la Ciudad. Como siempre digo, los reconocimientos en vida y más aún apoyar a los sevillanos de pro que defienden lo nuestro. No dándole migajas.

En el panorama taurino hay algo de luz con los jóvenes Roca Rey y Juan Ortega que nos traen esa frescura necesaria para avivar la llama. Con su fuerza y naturalidad hacen sembrar la ilusión perdida. Ilusión que debe coger todos nuestros ritos para presentarlos en la sociedad actual.

Retranquear la distancia exacta de la llama, para avivar el fuego del concebir.

Ya lo decía Miguel Delibes “el encanto de estas sencilla manifestaciones de Fe y tradición reside, precisamente, es su espontaneidad, en su improvisación en su falta de ensayo.

También lo narraron los hermanos Alvarez Quintero en 1935 con la comedia La inglesa sevillana. Federico García Lorca en unos versos publicados en el poema del cante jondo, asimila todo nuestro profesar en usanzas de ritos de la ciudad, como algo mitológico lleno de literatura artúrica o la épica italiana. Incluso José Jiménez Lozano gran escritor definía las tradiciones de Andalucia que reflejan muy fielmente el rigor y la severidad del rito sin perder la chispa del pueblo que s la que le da vida.

Y en eso debemos incidir valorando en tornar el torno, como lo hacen los diferentes conventos de la ciudad. Buscando la esencia y manteniendo las tradiciones. Mientras los niños nos siguen dando un ejemplo de vida…



XV GALA DE PREMIOS

  Como cada año, un grupo de compañeros de la prensa de Sevilla se reúne para reconocer lo más relevante de la ciudad de Sevilla y sus tradi...